miércoles, 3 de septiembre de 2008

Trafico de Bollos






Vengo regresando de Colombia, visité Medellín y Bogotá, ambos lindísimos, aunque si he de ser sincera, Bogotá es un poco más mi estilo, mas urbano, más tráfico, y con joyitas gastronómicas como la que a continuación detallaré...

Después de comer algunas delicadezas de la gastronomía peruana en uno de los restaurantes fresas de la zona G de Bogotá, nos dirigimos a comer por segunda ocasión en esa misma tarde (como debe de hacerse en cualquier tour gastronómico que se precie de serlo...) Pero esta vez fue cocina colombiana criolla, en un lugar por demás pintoresco llamado NarcoBollo que se encuentra al norte de la ciudad en el barrio de Usaquén.


El curioso nombre le viene de una historia algo extraña... Según nos contó Lizzete Serge, administradora del restaurante en Bogotá, el negocio comenzó como una actividad familiar en un local del barrio Manga en Cartagena, donde la mamá de su cuñado, que sabía cocinar bastante bien, se inició en el negocio de los bollos en sus diversas modalidades, platillo típico de la costa colombiana cuyo principal ingrediente es el maíz.

Lo que sus actuales propietarios no sabían, es que en ese mismo local, los anteriores inquilinos pertenecientes a la mafia colombiana, cocinaban otro tipo de delicadezas locales que nada tenían que ver con la gastronomía. Al correrse el rumor, el ejercito cayó en el incipiente negocio de bollos para serciorarse que lo único que se preparara allí fueran alimentos, por lo que cual masacre troyana, los soldados desmembraron sin piedad, cada uno de los inocentes panecillos que ahí reposaban. No encontraron rellenos extraños, si acaso un poco de queso blanco y nada más.

De ahí, la gente comenzó a conocer el sitio como el lugar de los narco bollos, y así se le quedó. Después incluyeron otros tantos platillos en el narco menú, algunos combos, especialidades de fin de semana y voilá, la formula Narco + Bollo fue todo un éxito.

Ahora NarcoBollo sigue con su matriz en Cartagena, pero tiene este local en Bogotá, llamado NarcoBollo 3, uno más en Barranquilla y el de más reciente apertura, que se encuentra en Miami. Espero que pronto pongan uno acá en la Ciudad de México, seguro sería todo un éxito, hasta que los comensales descubrieran decepcionados que los rellenos de los bollos no ponen...

NarcoBollo 3


DIRECCIÓN: Cra. 20 # 116-14
TELÉFONO: 6377096, 2136792
Bogotá, Colombia

miércoles, 5 de marzo de 2008

La tentación de la carne

Ya lo decía Oscar Wilde "La mejor forma de vencer la tentación es caer en ella" y bueno... yo caí.

Eso de los bloggs se me hacía medio pretencioso y hasta "ñoño", pero finalmente fui presa de la pretención... y de la ñoñez. Y es que desde que el hombre era un poco más peludo y un poco más rupestre, la necesidad que tenía de comunicar y plasmar sus vivencias era insaciable, y ya fuera con rústicos trazos en una cueva, o bien con sofisticada literatura blogguera vía internet, este sigue siendo un hecho innegable.

Ahora, que si de tentaciones se trata, hay de tentaciones... a TENTACIONES, y por más estóico que sea, no hay ser humano que pueda librarlas todas. En mi caso, si he de decirlo, lo que más tentación me provoca es la carne... ya sea de res, cordero o cerdo. Así es, soy una carnivora confesa. No hay arrachera, bife, t-bone o costilla a la que pueda resistirme. En ocasiones me pregunto si el gen norteño que llevo en mis entrañas será el causante de tal debilidad. Afortunadamente no soy la única con este padecimiento.

Recuerdo un capítulo de los Simpson en el que Lisa decide volverse vegetariana y arruina la pantagruélica parrillada de Homero lanzando el hermoso y rozagante lechón que yacía dispuesto a ser devorado, en un viaje sideral sin retorno. En dicho episodio, les muestran a los pequeñines un video auspiciado por el Consejo de la Carne, en el que Troy Mc Lure invita al pequeño Timmy a presenciar la "graduación" de las reses en la "Universidad Bovina", ante la cual palidece. Tal acto evidentemente gore, no impide que el pequeñín devore a la postre un buen trozo de corte 100% americano, el cual le devuelve los globulos rojos a sus mejillas. El video remata con una bella frase: "Quien no sepa de la cadena alimenticia, es un cretino de primera".

Otro carnivoro notable (y maquiavélico) es el carnicero francés de la película Delicatessen, joya fílmica en la que Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro logran plasmar a la perfección, hasta donde puede llegar un individuo con tal de saciar su sed de fiambres. Como en toda buena historia, aquí también hay un nemesis, en este caso tal honor recae en Los Trogloditas, terroristas vegetarianos del inframundo, que intentan a toda costa detener al buen carnicero, tan sólo porque ceba a los inquilinos del edificio en el que se encuentra su establecimiento, para convertirlos en chateaubriand...

Ya dicen que la carne es débil... !hasta Rubén Darío le dedica unas líneas! Y si bien en su poema se refiere a carne de fémina, (que finalmente también es carne) la belleza de su prosa bien puede aplicarse a un buen corte de res.

Y ya en un plano más terrenal, es imposible no hacer memoria del evento más esperado del año para los "come carne" mexicanos, La Cata de Cortes y Vinos de México, que año con año reúne a medio millar de seguidores, quienes aún mantenemos la esperanza de que la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino y la Asociación Nacional de Vitivinicultores, se pongan de acuerdo en este 2008 para retomar tan magno evento que me atrevo a asegurar, muchos extrañamos.

Pero bueno, en lo que esperamos la consolidación del evento carnívoro del año, sugiero iniciar la Marcha de la Carne, que puede dar comienzo visitando algunos buenos lugares que beneran este producto tales como: Palominos, Puerto Madero, Cambalache, The Palm, Harvey´s, Loma Linda, The Butcher´s Club y ya de plano en una emergencia en la que el cuerpo pide a gritos una dosis de vitaminas del complejo B, el Arrachera House.

Por supuesto, las parrilladas caseras de fin de semana son una gran opción, sobretodo si se cuenta con un buen asador que funcione con carbón (si se consigue carbón de mezquite es aún mejor) tomando en cuenta que los cortes gruesos son los más adecuados para este tipo de banquetes, ya que conservan mejor sus jugos y con ello la concentración de sabor. Lo idóneo para estas ocasiones es olvidarse de las ensaladitas que normalmente uno mira con desconfianza, y por supuesto de las complejas marinadas. Lo de hoy según los expertos, son los cortes de muy buena calidad y buen tamaño, si acaso sazonados con un poco de sal y un toque de pimienta negra recién molida, o bien quebrada.

Por ahora esto es todo mis carnivoros colegas. Mi cuerpo demanda un poco de proteína antes de dormir, tal vez una bebida relajante, quizas un especiado, concentrado y humeante jugo de carne.